Hinduísmo

Un Yogi medita en la "posición del Arbol" para lograr concentración espiritual. El Hindú piadoso considera la riqueza espiritual más importante que la material. Su mayor meta es conseguir la unión del "atman" (alma única) con el "brahman" (alma universal). Esta es la liberación final del proceso de reencarnación.
La gran corriente del continente Indigo, fluye 2.900 kilómetros desde las montañas de Kashimir hasta el már arábico. Desde eras muy tempranas nómadas surcaron su valle que con su suelo féril permitió el asentamiento de muchos poblados. Es así como se originó aquí hace 4.500 años -también en la cuenca del Eufrates y el Tigris- una de las primeras civilizaciones del mundo.

En los años 20 del siglo pasado arqueólogos encontraron construcciones y artefactos pertenecientes a una cultura altamente desarrollada. Desde entonces se han encontrado más de 300 ciudades. Las más importantes son Mohenjo-Daro y Harappa; las dos eran muy semejantes y altamente desarrolladas como las ciudades de los egipcios y sumerios. Los arqueólogos fecharon las ruinas en Mohenjo-Daro en el tercer milenio antes de Cristo. Estas ciudades tenían ya caminos pavimentados y estructurados en relación a un monte centralizado. El complejo de construcciones, silos, patios y una gran cisterna que probablemente tenía funciones rituales se encontraba sobre el nivel freático del río Indo. En la época floreciente de esta cultura se estima que vivieron allí unas 35.000 a 40.000 personas. Posos y una canalización prueban que toda la ciudad estaba bien provista de agua. En Harappa, 480 kilómetros al norte, arqueólogos encontraron en excavaciones una rica cultura parecida que se desarrolló en un período de 2.000 años. Sin embargo, a mitad del segundo milenio antes de Cristo ocurrió un cambio profundo en la ciudad de Harappa. Posiblemente ocurrió una invasión que acabó con la población o que la forzó a emigrar hacia el Este. Quizá ocurrió también que la zona fué devastada por terremotos. Es también posible pensar que cambios climáticos ocasionaron sequías extremas que influenciaron así el caudal del río, llevando como consecuencia la mala distribución del agua, ocasionando así una emigración para huir del valle del Indo. Como siempre ocurre, hacia 1.500 años antes de Cristo algunos nómadas provenientes de Asia central se establecieron nuevamente en la región. Se llamaban así mismos "arya", arios. En su idioma, precursor del Sánscrito significa esto "noble" o "puro". Esta cultura se mezcló con los últimos restos de la civilización Harappa y se expandió así hacia el Oeste: en el valle del Ganges, el sacrosanto rio de la India.

Mucho de lo que hoy se sabe de este pueblo proviene de los "Vedas" que son una especie de cánon de himnos y recitaciones. Estos son considerados como un cuerpo original universal de escrituras sacras. En el primer milenio antes de Cristo floreció la cultura védica en el centro y norte de la India. Esta construyó por decir así, los fundamentos de todas las enseñanzas religiosas y rituales prácticos de los Hindúes. Los Hindúes creen que los "Vedas" -sus libros sagrados originarios- siempre han existido y son la revelación de verdades eternas. Para los científicos son los Vedas una colección de textos que desde 1.500 antes de Cristo fueron recopilados en tradición oral y sólo dos mil años después, fueron puestos en forma escrita. Existen cuatro "Vedas", el más antíguo el "Rigveda" y el "Samaveda" agrupan hinmos de alabanza (versos y canciones) para los dioses. El "Yajurveda" contiene expresiones de sacrificios y el último, "Atharvaveda" contiene oraciones y fórmulas mágicas para la salud y el bienestar.

Los Vedas explican el universo como consecuencia de un enorme sacrificio cósmico, que ocurrió cuando Purusha, el hombre originario místico, fué sacrificado a los dioses, lo que originó el mundo de las cosas. Las diferentes partes del cuerpo sacrificado llegaron a originar las partes del mundo perceptible. La luna se originó del espíritu de Purusha, el sol de sus ojos, el firmamento de su cabeza y la tierra de sus pies. De acuerdo a esta enseñanza se desarrollaron en consecuencia las cuatro castas de la sociedad hindú, como rezan los versos: "cuando ellos dividieron a Purusha, cuántas partes hicieron entonces?... los brahmanes fueron su boca, de sus brazos se originaron los kshatriya, de sus muslos vinieron los raishya y de sus pies se hicieron los shudra". Las sagradas escrituras dispusieron también que los hombres deben clasificarse bajo una jerarquía. Un individuo nace en una de las cuatro "varnas" (del sánscrito para clase o color). Las castas tienen sin embargo con el "jati", el nacimiento, que ver. Hoy existen numerosas castas para cada oficio u cada pueblo que según esto se les llama comúnmente "jati".

Los brahmanes o sacerdotes componen el más alto "varna". Ellos celebran rituales religiosos y seleccionan para los dioses las ofrendas adecuadas, además de ser los poseedores y transmisores de la sabiduría de los Vedas. Ellos están destinados a una vida de responsabilidad y privilegios, viajando de un lugar a otro o agrupándose en familias.

Kshatriya se llaman los miembros de la segunda varna. Ellos son destinados a ser los guerreros y nobles y en cierta forma están muy unidos al dios Indra. Hasta mediados del primer milenio antes de Cristo se desarrollaron múltiples reinos pequeños a lo largo del valle del Ganges, inclusive algunos llegaron a desarrollarse hasta ser repúblicas. Riqueza, status y privilegios religiosos estaban estrechamente ligados. Cuando un kshatriya deseaba ganar poder, construía un templo para agradar a los dioses y a los sacerdotes.

Estas tablillas de la cultura Harappa en el valle del Indo fueron hechas hacia el segundo milenio antes de Cristo. Sus símbolos son hasta hoy un misterio. Su descifración pudiera dar información importante sobre los ritos religiosos primitivos de esta región.
La marca en la frente (tilak) señala que este santo hindú (sadhu) pertenece al subgrupo "Shakta".
La mayoría de las personas eran vaishya: granjeros, comerciantes y artesanos. Estos representaban por así decir, los músculos, la fuerza motora de la sociedad. Los esclavos pertenecían a la shudra, así como los habitantes de territorios conquistados, pero sin ellos no podía existir la sociedad, aún así eran considerados, como los pies, como algo impuro y bajo.

Dos grupos sociales adicionales hacen el cuadro algo más complejo: las mujeres, que poseían la clase social del padre o del esposo y las personas que todavía se encontraban más bajo que el nivel de shudra. Estos últimos fueron llamados en los siglos siguientes "parias" -intocables. Actualmente se utiliza como término más adecuado "dalit" -oprimido.

De los varones que nacían en las tres clases superiores, se esperaba que llevaran una vida ejemplar que comprendía los cuatro niveles de vida (ashrama), estos son: brahmacarya, grihastha, vanaprashta y sannyasa. Como novicios debían aprender la vieja disciplina del yoga (sánscrito: yugo), por medio del cual el ser corporal debía unirse a los cuerpos cósmicos. Un gurú -maestro- daba instrucción sobre los acontecimientos religiosos y aspectos mundanos. Los jóvenes se ocupaban del estudio de antíguo Veda y recitaban los comentarios filosóficos que acompañaban a las escrituras sagradas. El comienzo de la escolaridad estaba marcado por una ceremonia que probaba su capacidad oratoria. Recibían entonces un cordón que a partir de ese momento debían llevar sobre el hombro izquierdo. Portar el cordón significaba un segundo nacimiento espiritual. Con ello comenzaba la segunda fase de la vida: la de patriarca, siendo su obligación la búsqueda de "artha" y "kama" (lujo y placeres). La familia del joven le buscaba entonces una joven soltera para matrimonio.

En cuanto ha fundado una familia, el patriarca debe cumplir con el tercer estadio de su vida, la del asceta. El le transmite a su hijo mayor la responsabilidad de la familia y se encarga entonces por completo al estudio de las escrituras sagradas, inclusive cuando no se retira a la soledad de la naturaleza, debe buscar substraerse de la vida cotidiana y mundana. Su piedad debe igualarse a la de los grandes sabios que de hecho se retiraron en los bosques donde, según la creencia, se puede conseguir una mejor comunicación con los dioses.

En el cuarto estadio de su vida se convierte el hombre en "sannyasin", que persigue el ideal del "sadhu", el santo, que se aparta de todo placer mundano y se convierte así en un viajero sin hogar. Los sadhu rechazan hogar y pertenencia, viajan de pueblo en pueblo, viven de limosnas y en soledad. Algunos portan pocas ropas y otros permanecen desnudos, algunos dejan crecer sus cabellos o se rasuran la cabeza a excepción de una mecha que se enrrolla en un solo nudo. Inclusive hoy en día se pueden encontrar cientos de hombres -y algunas mujeres- que llevan este modo de vida.

Cuando un hombre de la clase alta muere, su cuerpo se embalsama con aceite y hierbas. Se le incinera en un ceremonial muy minucioso. Con ello se devuelve el cuerpo a su fuente cósmica. La incineración pública es aún la forma más frecuente y adecuada de funeral en el mundo hindú. Siguiendo la tradición, la familia hindú es la que prepara el cuerpo en el hogar para ser posteriormente cremado. El hijo mayor se rasura la cabeza, entonces comienza una procesión donde el muerto es llevado hasta el lugar de cremación. Allí se coloca el cuerpo en una pira funeraria que el hijo mayor enciende. Los dolientes hacen una rueda y cantan mantras de los Vedas. Después se juntan los restos de huesos y cenizas y lo arrojan en un rio, de preferencia el Ganges. Diez días después la familia le trae al rio diez "pinda" (bolitas de arroz) como ofrenda -alimento para el espíritu del muerto, en su viaje hasta su nueva reincarnación-.

Un sadhu mantiene su brazo en alto desde hace doce años. Através del autosacrificio y la meditación busca así la iluminación.
La estatua fálica (arriba) señala el poder de Shiva, dios hindú de la creación y la destrucción. El poder de vida de la diosa Narmada es representado por una estatua de basalto negro, que se encuentra en un templo cerca del manantial del rio Narmada. Las personas llaman a esta diosa con frecuencia "Madre Narmada". La creencia en la reincarnación influye toda la enseñanza del Hinduísmo. Cada ser viviente tiene un alma que experimenta lo que se denomina el "samsara", ciclo que ocurre a través de muchas formas corporales. El samsara dicta un ritmo de nacimientos y muertes que pueden repetirse en forma indefinida. La ley del "karma" (en sánscrito "hecho") dicta que los hechos de una vida determinan el carácter de la próxima. Una vida que honra a dios será entonces recompensada en la próxima reincarnación. "Así como el hombre se conduce, así será él mismo", reza un antiguo texto hindú. El que siempre hace el bien, será bueno y el que siempre hace el mal, será malo. A través de obras buenas se convertirá un hombre en santo, lo contrario también se cumple.

La promesa de una vida después de la muerte apareció por primera vez en las escrituras sagradas hindúes hacia el año 500 antes de Cristo. Algunos historiadores creen que sobre todo fueron los ricos y poderosos quienes desearon para sí este favor de los dioses.

Los brahmanes viajaron por todo el valle del Ganges, llevaron a cabo rituales, citaron y comentaron los antiguos textos. Sus enseñanzas están transmitidas en los "Upanishades", que entre 700 y 200 años antes de Cristo fueron compilados. Aquí se explica el conocimiento cósmico que impregna al individuo y la existencia: el "Brahman" -que no se debe confundir con el dios Brahma- es la verdad eterna, que no puede ser entendida ni expresada con la capacidad común del hombre. Inclusive todo intento de darle al Brahman un concepto a través del raciocínio -en vez de experimentar la unión con él- llega sólo hasta un punto bastante limitado. La semilla del Brahman en cada persona se denomina "Atman", alma. La meta más alta es conseguir la unidad del Atman y Brahman, es decir, de alma individual a alma universal. Conseguir esto lleva al nivel de "Moksha" que es la liberación final del ciclo de nacimiento, muerte y reincarnación.

Feligreses en su camino hacia el templo de Palni al sur de la India. En ese lugar se le brinda culto a un hijo del dios Shiva.

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"El Hinduísmo sobrevivió el señorío de los Mogules islámicos y el colonialismo inglés. Hoy en día buscan muchos occidentales su guía espiritual"

El Hinduísmo ha hecho siempre énfasis en la mayor importancia de la riqueza espiritual que la material, también con la adición de ideas que representan un cosmos mayor, en el cual la rueda de los seres vivientes, dioses, demonios y seres humanos giran en forma ininterrupida. El dios familiar, un dios local o uno de las diversas emanaciones de Shiva representan para el Hindú solo diferentes caminos de acercamiento a lo divino.

Todavía hoy tiene el hindú la posibilidad de escojer entre distintos caminos para la realización espiritual, como el Karma-Yoga (camino de la conducta correcta en este mundo), el Jnana-Yoga (camino del conocimiento intelectual) el Raja-Yoga (meditación a través de disciplina física y mental) y el Bhakti-Yoga (camino de la ofrenda). La mayoría de los hindúes se deciden por el último de estos, que se basa en un culto a Vishnu y Shiva.

En el primer milenio antes de Cristo ocurrieron muchas batallas a orillas del Ganges. Una de ellas ha impregnado la fantasía de los hindúes: cerca de la ciudad de Kurukshetra se encontraron los Pandavas y los Kauravas, dos fracciones rivales de una misma familia. La batalla que duró 18 días dió como origen numerosas estrofas épicas y una filosofía que para el Hinduísmo es de significado central. Una de esas historias es parte del "Mahabbarata", una epopeya de 106.000 estrofas recopiladas en 18 libros que entre 300 a. C. y 100 d. C. apareció. La historia se desarrolla con Arjuna, un jóven guerrero pandava, como actor principal, quien al acercarse con su carroza al campo de batalla expresó con indignación verse en situación de tener que matar a familiares y amigos, dice entonces ante su cochero: "Krishna, Krishna! ahora que veo venir a mis familiares.. tiembran mis miembros... cómo puedo yo permanecer aún en el poder y los placeres, inclusive pensar sobre mi propia vida, cuando yo a todos esos padres, hijos y nietos, tios, suegros y yernos veo venir, preparados, a dar su vida en batalla contra nosotros". Se cuentan que entonces Arjuna entregó sus armas.

El tapete de una artesana de la región Mithila muestra escenas de la epopeya clásica hindú "Ramayana", que cuenta la odisea del príncipe Rama en su búsqueda de la bella Sita y su posterior viaje durante 14 años. Esta historia es escenificada cada año en las fiestas.
Con una fiesta se celebra el nacimiento del río Narmada. Los feligreses encienden cientos de lámparas de aceite y las dejan a merced de la corriente (aquí en la localidad de Hoshangabad.
En su respuesta se reveló Krishna, que no era ningún cochero, sino la reincarnación de Vishnu. Le indicó entonces que su espíritu claro le dictase en aquel momento, cuál era el buen camino. Estas palabras se encuentran reveladas en el "Bhagavadgita", una de las escrituras sagradas más populares del Hinduísmo.

La otra gran epopeya del hinduísmo clásico, el "Ramayana" es una odisea hindú. El príncipe Rama, actor principal, deja su hogar en Ayodhya y viaja 320 kilómetros hacia el este en dirección a Mithila, un lugar en lo que hoy es la región fronteriza entre India y Nepal. Allí él encuentra a la bella Sita y se la lleva consigo como novia de regreso a su hogar. Por intrigas de su madrastra, Rama acaba retirándose, llevandose consigo a Sita y a su hermanastro Lakshmana en un viaje que duró 14 años.

En Pancavati, al noroeste de la cadena montañosa Vindhya, sucedió que una demonio se sintió atraida a Rama y por celos ataca entonces a Sita. Cuando entonces el hermanastro de Rama ataca a la demonio, se vengan sus hermanos con la ayuda de una armada de demonios. El peor de ellos, uno de diez cabezas llamado Ravana, se convierte en un asceta errante y secuestra a Sita. Mientras Rama busca a su mujer Sita, se gana la amistad de Sugriva, el dios mono de Kishkindhya.

Feligreses se bañan en las cascadas del Kapildhara, cerca del manantial del rio Narmada. El rio es llamado con el nombre de la diosa y posee para el hindú mucha fuerza espiritual.
Sugrivas, en forma de mono como se le conoce -Hanuman, hijo del viento- emprende la búsqueda de Sita, encontrándola más allá de lo mares en un lugar llamado Lanka. Hanuman puede con un conjuro brincar hasta Lanka, pero para Rama y la armada de monos es necesario contruir un puente. Rama rescata a Sita y regresa a Ayodhya. Empieza entonces una época de paz y armonía que se conoce como la edad de oro de la India. En las fiestas anuales los hindúes de todo el mundo celebran la historia de Rama en la búsqueda y rescate de Sita.

. . . " Un dios puede tener muchas formas en sus múltiples reincarnaciones: como pez y tortuga, jabalí o león-hombre, enano y guerrero, ladrón y príncipe "

Hacia el año 350 d.C. comienza la dinastía Gupta. Chandragupta I, nativo de la vieja capital Pataliputra gana gracias convenios matrimoniales y conquistas, muchas regiones y logra así expandir su reino hacia occidente, hasta Allahabad. Su hijo Samudragupta continúa con las conquistas -desde el Himalaya hasta el rio Narmada, y hasta el este hacia el golfo de Bengala. Se dice que dio en sacrificio la antigua ofrenda de caballo (ashvamedha), traido de los Vedas para agradecer así el favor de los dioses por poder vencer a los nueve reyes del norte y los diez reyes del sur. El siguiente rey en la línea, Chandragupta II, conquistó más países hacia el occidente, más allá del subcontinente indigo.

La dinastía Gupta tuvo una duración de unos 550 años. En este período aumentó la cantidad de deidades hindúes ordenadas en una jerarquía que hasta el día de hoy perdura. El hinduísmo se convirtió en una rica creencia llena de formas y seres místicos fantásticos que se relacionan entre sí.

Brahma, el díos más alto, tiene cuatro cabezas. Se dice que para él un día es tan largo como son 2,16 millardos de años para un hombre. En la vida cotidiana hindú sin embargo no se le da casi culto a Brahma. Vishnu, un dios del bien y la misericordia, se representa comúnmente como un príncipe de piel azul, con cuatro manos que sostienen objetos simbólicos: un cuerno de la abundancia, un platillo dorado (chacra), una masa llena de joyas y una flor de loto. En otras representaciones aparece Vishnu como un ladrón de piel azul que baila alegremente entre las flores de loto. Vishnu también se representa como pez, tortuga, jabalí y una mescla de hombre-leon, también como un enano y un brahman guerrero, rey Rama, Krishna, Buda y también como Kalki, su futura encarnación. Estas diez representaciones se las encuentra también en muchas pinturas.

Shiva, el dios de la creación y la destrucción tiene con frecuencia un tercer ojo en la frente y en su cuerpo y cuello se enrollas serpientes. A su lado sostiene un tridente. Puede aparecer también como Nataraja -Señor de la Danza- que con una mano mantiene al universo en existencia mientras que con la otra lo destruye nuevamente con fuego. Ganesha, es hijo de Shiva y se le considera como superador de dificultades, tiene una cabeza de elefante y una barriga redonda prominente. El mundo de las diosas es muy variado también. Sarasvati, la compañera de Brahma, tiene señorío sobre el conocimiento y la sabiduría. Está sentada sobre flores de loto apoyadas por cisnes. Dos de sus cuatro brazos sostienen un collar de oración y un libro, con las otras dos toca el instrumento musical "Vina", un precursor de la cítara. Lakshmi, la diosa de la felicidad y la riqueza sostiene un cuerno de la abundancia, una vasija llena de ambrosia y dos flores de loto en sus cuatro manos. Durga, una de las múltiples emanaciones de la compañera de Shiva, Shakti, cabalga sobre un león. La asustadora Kali deja su roja lengua colgando. Ella lleva una cadena de calaveras en el cuello y una vestimenta de brazos amputados. Kali representa el principio de la oscuridad, apesar de su aspecto desagradable es una diosa que localiza y destruye el mal. En la religión hindú existen miles de dioses y diosas, demonios y seres sobrenaturales.

  El dios elefante Ganesha, uno de los hijos de Shiva, es considerado como ayudante para superar dificultades. Esta estatua se encuentra el el templo de Shiva en Prambanan, Java.

A partir del siglo séptimo llegaron musulmanes a la India, primero procedentes de Arabia y luego de Afghanistán. Hasta el siglo 18 tuvo el gran reinado mogul mucha influencia. Fundó su legitimidad en la ideología islámica pero con fundamentos de la cultura hindú. De esta combinación entre Islam e hinduísmo surgió una nueva religión llamada Sikhismo. En el siglo 17 sus representantes ya eran una amenaza para la autoridad musulmán lo que ocasionó el comienzo de su represión. Durante muchas generaciones se escondieron los Sikhs en las faldas del Himalaya, despues, bajo el liderazgo de Ranjit Singh conquistaron el Pandshab y lo convirtieron en un reino Sikh. En la actualidad este reino es un estado hindú. Hacia 1984 se presentaron rivalidades entre los Sikhs y el gobierno de Indira Gandhi lo que llevó a la violencia. En un ataque de la armada hindú al templo dorado de Amritsar perecieron muchos Sikhs. Siete meses después Indira Gandhi fué asesinada por dos Sikhs que eran sus guardaespaldas.

En el norte de la India se le brinda culto a Hanuman -el hijo del viento. El es el dios mono protagonista de la odisea que vive Rama para rescatar a Sita. Se considera que su estatua trae felicidad al creyente.
El Templo Dorado de Amritsar en Pandshab contiene el "Adi Grandt", la escritura sagrada de los Sikhs, su religión, una mezcla del Hinduísmo y el Islam, fué fundada por el Guru Nanak entre los años 1469 y 1539.
Apesar que el Islam fué la religión oficial durante mucho tiempo en el norte de la India, el Hinduísmo sobrevivió. En la vida familiar íntima sus rituales y tradiciones fueron practicados así como también existían numerosos ascetas que meditaban apartados del mundo en cuevas y monasterios. Muchos sabios transmitieron la filosofía hindú. Así tenemos que una de las mayores obras de la poesía religiosa hindú tuvo su origen en el norte del país. En el sur y algunas regiones los líderes hindúes mantenieron su poder territorial. El sistema de castas se diferenció más profundamente y comprendió más criterios y subdivisiones que la clasificación original (varna).

En el año 1.644 los colonialistas británicos construyeron el Fuerte Saint George y fundaron la ciudad de Madras. Hacia 1.661 adquirieron islas a 250 kilómetros al sur de Surat y fundaron allí a Bombay (hoy conocida como Mumbai). Después fué Bombay el asentamiento de la Compañía de Indias. Hacia el noroeste, regía un postestado musulmán el centro comercial británico localizado en el delta del Hugli. Allí se construyó en el año 1.702 el Fuerte William y en el cercano pueblo Kalikata se fundó la ciudad de Calcuta. La fundación de estas tres ciudades: Madras (hoy Jenai), Bombay y Calcuta (hoy Colcata), marcaron el comienzo de la India moderna que será fuertemente influenciada por la cultura occidental pero que se caracterizará por su identidad hindú permanente. El Hinduísmo, representado por Mohandas Karamchad (llamado: Mahatma) Gandhi, jugó un papel muy importante en la India durante más de cincuenta años de lucha por su independencia.

Ghandi tomó el modo de vida de un sadhu, vivió así como un asceta y propagó el principio de la no violencia. Ghandi se puso como meta que el pueblo hindú volviera a disfrutar la soberanía de explotar las propias riquezas del país. En marzo de 1930 comenzó con la histórica "marcha de la sal" para romper el monopolio británico que explotaba y comerciaba la sal. Con un peregrinage religioso y un el propósito de llevar a cabo un acto político de desobediencia civil, salió desde Sabarmati-Ashram -su cuartel general en Ahmadabad en el oeste de Gujarat- con 78 acompañantes, recorriendo pueblo en pueblo. Cada día comenzaba Ghandi con su lavado ritual en un rio. Cuando 25 días más tarde llega a su destino, después de un viaje de 400 kilómetros, trae Ghandi consigo una multitud de miles de personas. En la mañana del 6 de abril llega a Dandi en la costa del mar arábico y toma un trozo de sal, lo que representaba un acto de desafio a las leyes británicas, Al mismo tiempo y a 2000 kilómetros lejos de allí, en la costa de Orissa, una multitud de demostrantes recogían sal con sus manos mientras los simpatizantes celebraban con júbilo.

"El poder de la no violencia:
con actos de desobediencia civil el Mahatma Ghandi movilizó las masas
para obligar así a los colonialistas británicos a dejar la India"

Los británicos reaccionaron con violencia. Ghandi y otros líderes fueron hechos presos. Aun así las demostraciones siguieron llevándose a cabo. El 5 de marzo de 1931 les fué finalmente concedida la explotación de sal a los hindúes y 16 años después consiguieron su independencia. La "marcha de la sal" es considerada como el inicio del camino a la independencia. Sin embargo, la recien conseguida soberanía en el año 1947 trajo consigo nuevos problemas. El país fué dividido en la India secular con una mayoría hindú y en el Pakistán musulmán. 17 millones de personas perdieron sus hogares en esos procesos violento y un millón fueron asesinados. En 1990 un miembro del partido Bharatiya-Janata (BIP) llevó a cabo un "rath yatra" recorriendo el norte de la India para impedir que los hindúes reconstruyeran un templo en Ayodhya, legendario lugar de nacimiento del dios heroe Rama. Los demostrantes viajaron por las faldas del Himalaya y ocuparon un lugar donde supuestamente hasta el siglo 16, existió un templo hindú maravilloso. En 1992 se repitió el viaje por hindúes nacionalistas militantes que destruyeron la mesquita que allí se encontraba. En Ayodhya, todos los años en la época del rath yatra se generan conflictos entre los hindúes y musulmanes.

Así como el Hinduísmo predica, se lleva también a cabo en la actualidad el baño ritual diario en los ríos de la India. Este rito llega a su máximo durante el "Kumbhamela". Este baño ritual mueve a millones de personas hacia Allahabad, donde el Yamuna y el Sarasvati místico desembocan en el Ganges. La tradición cuenta que Garuda, la bestia alada de montar de Vishnu que en ese momento transportaba nectar sagrado del cielo, fué atacada por demonios. Mientras se defendía dejó caer cuatro gotas que bendijeron los lugares donde cayeron: Allahabad, Hardwar, Ujjain y Nasik. En estos lugares se celebra el Kumbhamela y la fiesta en Allahabad se considera la más santa. El tiempo de reunión se calcula por la posición de los planetas. Cada doce años se completa un nuevo ciclo. En febrero del 2001 se llevaron a cabo las fiestas que duraron tres semanas y reunieron a más de 70 millones de personas, lo que significó la peregrinación religiosa más grande ocurrida en la historia mundial.

El Hinduísmo influye en la vida diaria de muchas personas que no son hindúes. Como una salida del materialismo del mundo occidental, muchas personas han buscado desde finales del siglo 20 refugio en la meditación hindú y el yoga. Muy conocidos en todo el mundo fueron los Hare Krishna, los Gurus Maharashi Mahesh Yogi, Bhagwan Shree Rajneesh (Osho) y Swami Satschidananda. Muchas personas del mundo occidental viajan a la India que está repleta de templos, altares y Ashrams. Pero las masas curiosas de turistas no distraen al hindú de seguir sus prácticas, como por ejemplo en cada amanecer saludar al día en la orilla de un río con las manos juntas y en dialogo con los dioses.

La rutina diaria de la mayoría de las familias hindúes comprende el cuidado de un altar casero. El acto de adorar ante él se denomina "puja". Una estatua o una foto de un dios venerado por la familia se encuentra entre la representación de otros dioses, santos y gurus. Una pequeña vasija de agua, incienso, una campanita, una lámpara de aceite o una vela están preparados. Una vez al día se reune la familia ante el altar. El que conduce el servicio toca la campanita, enciende el incienso e invoca a la deidad. Su presencia se siente en la estatua central, el murti. Este momento se denomina darshana que significa: a través de la visión de dios recibir bendiciones.

En Varanasi los hindúes se bañan en las aguas del Ganges. Con ello buscan la purificación espiritual.
Como parte de la adoración se mece la llama de la vela o lámpara frente al dios. La familia honra la presencia del dios en la medida que se ocupan de lavar la estatua y de vestirla limpia de nuevo, de ofrecerle regalos, flores, comida -bhog- y agua. Después que el dios ha dado su bendición, se consume la comida, que entonces se llama prasada.

Algunos hindúes buscan para la puja visitar un templo con el fin de profundizar el efecto de los rituales. Con esto ganan buen karma y tienen la esperanza de una buena reencarnación. La construcción de un templo tiene como fin otorgar al creyente un lugar que con cada paso que haga, entre entonces a un espacio más sagrado. Esto para conseguir "distancia de las ilusiones de la rutina diaria" para poder así percibir la verdadera realidad del mundo de los dioses.

En fiestas anuales conmemoran los hindúes de todo el mundo el "Ramayana", una odisea hindú. Durante la fiesta Dasserah llevada a cabo en otoño y que dura diez días, los campesinos queman una imagen del demonio Ravana. La celebración más crucial es la "fiesta de las luces" que conmemora el regreso a Ayodhya del príncipe Rama y la victoria de Krishna sobre un demonio de las tinieblas. En toda la India se preparan para esta fiesta con la limpieza del hogar y la decoración con luces, con esto se cree que Lakshmi, la diosa de la felicidad y la prosperidad, bendice entonces los hogares que estén muy limpios y bien iluminados.

PAISES CON LA MAYOR POBLACION HINDÚ: . . . . . . . . . . PORCENTAJE DE HINDÚES EN LA POBLACIÓN DE LOS SIGUIENTES PAÍSES:

India:
Nepal:
Bangladesh:
Indonesia:
Sri Lanka:
Pakistan:
Malasia:
USA:
Myanmar (Birma):
Sudáfrica:

755.135.000
18.354.000
15.995.000
4.259.000
2.124.000
1.868.000
1.630.000
1.032.000
893.000
650.000

  Bali:
Nepal:
India:
Mauritania:
Fidji:
Guyana:
Surinán:
Bhután:
Trinidad y Tobago:
Sri Lanka:
Bangladesh:

90
86
80
51
38
34
26
25
24
16
12

Fuente: National Geographic Deutschland. Febrero 2005
Imágenes:
© National Geographic Deutschland

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